jueves, 14 de noviembre de 2013

PROFECÍA




 
 
 


"La luz es la sombra de Dios

Einstein
    Ocurrió en la medianoche del 5 de agosto de 1995. Íbamos al Pab junto a mis amigos, tres de ellos iban adelante conversando y yo detrás, acompañado por "roca" (lo llamábamos así porque nada lo sensibilizaba). Caminábamos en silencio por la vereda del molino de mi ciudad, eran trescientos metros de continua oscuridad por la altura de los silos.
    Como ya llegábamos me quite los guantes y los guardé en el bolsillo derecho del pantalón yoghis y levanté el cierre, al segundo sin saber cómo cayeron al suelo, me agaché para levantarlos y al erguirme -como suele suceder en las películas- todo, todo lo que podían abarcar mis ojos se alejó y volvió vertiginosamente hacia mi, y salida de no sé dónde, frente a mi una extraño Ser tenía sus ojos clavados en los míos.
    Su cabeza estaba cubierta por un halo luminoso y su vestido estaba hecho de jirones de gasa de llamativos colores. Por un momento mi mente fue atravesada por la imagen del Corazón de Jesús con los brazos abiertos, del cuadro que está sobre mi cama.
    Tuve la sensación de que el tiempo se había detenido, de haber sido transportado a otro plano y oigo dentro de mi cabeza retumbar una frase..."Hijo, todo el infinito cabe en la palma de tu mano". Estoy como clavado en el piso, no puedo moverme y aunque mi mente le ordena a mis miembros salir corriendo, estos no responden.
    El Ser toma mi mano, apoya su pulgar en el centro de mi palma y una energía desconocida comienza a inundar mi cuerpo, entonces comienza a hablar y es cuando percibo - por la serenidad de su voz- que es una mujer...- Tu madre,  va a escribir tu historia, tienes dos hermanos varones...
    Profetizó situaciones que - según ella- me iban a acontecer en la vida, pero en ese segundo pavoroso, dos resplandores me encandilaron, la figura del Ser se desplazó hacia atrás velozmente y luego como un relámpago volvió hacia mí, de una manera fantástica...
    En ese instante sentí que había salido de mis registros mentales normales, pero su voz volvió a captar mi voluntad. Continuó vaticinando y deduzco por la oscuridad reinante que ella no podía ver de ninguna manera las líneas de la palma de mi mano.
    Comentó..., -Habrías muerto al nacer por lo que padeciste, pero Dios te dio otra oportunidad para que cumplas con tu destino. Cómo sabía ella de mi problema si aún hoy día es desconocido por muchos de mis familiares... Y continúo con su palabrería. -El Creador te dio dones, elige...
    Pensé para mis adentros que todo era una loca broma, que debía salir catapultado de allí, mentalmente lo intenté pero no pude... y agregó...- Guarda todo lo que diseñ aste, vas a crear una nueva dimensión del dibujo, deja una hoja en blanco cada noche en tu mesa de luz, yo te inspirare al imagen y los colores y me describió con lujo de detalles los dibujos.
   Yo escuchaba sus palabras sin pestañear y confieso que me estaba asustando y solo atiné a balbucear... ¿Qué mortal puede asegurar que estará vivo mañana?
   Te manda Dios o el de la horquilla, pregunte cínicamente. Me temblaba todo el cuerpo; si hasta pensaba que ella me conocía y que me estaba tomando el pelo, o era una delirante que anda por el mundo creyéndose una "iluminada" a la que Dios le habla al oído, como pidiéndole permiso para obrar.
    Yo no podía liberarme de su mano... - Cuando tengas treinta y ocho años y regreses de viajar por el extranjero, vendré nuevamente a hablarte para decirte más... Cómo quieres que me anuncie, con una susurro en tu oído, un golpecito en la ventana...
    Ya preso del nerviosismo le respondí...11ámame por teléfono. Entonces sentí en mi sangre, un frío mortal de indignación de parte de ella.
    ¿Quién eres? Dime ¿te envía Dios y el de la horquilla?-No hables de Dios, hace 
tiempo  que te alejaste de Él- respondió ella. Era verdad, no podía negarlo. Estaba 
clavado en el  piso, todo a mí alrededor parecía haberse detenido, ella sin soltar mi 
mano, continuó su  predicción...
   -Ves la estrella que esta cerca de la luna, yo te la regalo, es tuya...Yo estaré siempre cerca tuyo para guiarte. Entonces levanto su mano y con sus dedos índice y medio unidos, rozó mi frente.
    Ese acto me pareció tan lleno de soberbia que dije en voz alta, mientras intentaba con gran esfuerzo sacar mí mano de la suya..., ¿quién te crees, Dios?
    - No. No soy Dios. Él me envió. Soy un Ser Lumínico, vengo de allí... de la estrella que termino de señalarte
    Luego, todo se alejó nuevamente de mis ojos y volvía hacia mí de una manera vertiginosa y entonces desapareció como por arte de magia.
    Cuando volví en mí, estaba en el mismo lugar que hace minutos y mis amigos estaban llegando a la esquina, mire a "roca", le pregunte si la había visto, me dijo que no había visto a nadie conversar conmigo.
    Corrí llamando a los que iban adelante, cuando los alcancé les pregunte por la mujer, me dijeron que no se habían cruzado con ninguna mujer y menos vestida de la forma en que se las describí.
   Cuando salimos del Pab ya era de madrugada, tomé un taxi porque no podía caminar, las piernas me temblaban, al llegar me acosté rápidamente, estaba sudoroso y me dormí con la luz prendida. Tenía la imagen de ese ser grabada a fuego en la retina.
   A la mañana siguiente le conté todo a mi madre. Ella escuchó con suma preocupación y me respondió que para tranquilidad de todos, averiguaría si por el lugar había alguna secta peligrosa.
    El día después - por si acaso fuera cierto el vaticinio de la extraña mujer- compré una carpeta solapa donde guardé todos los dibujos hechos hasta ese día.
    Cuando llegó el sábado, casi sintiéndome culpable fui a misa, en plena celebración junto al altar estaba el ser, o la mujer, ya no sabía cómo nombrarla. Me miraba dulcemente, el corazón se me desbocaba, me ahogaba., y en ese momento aquella locura se desbordaba más...
   Mi mente hurgó en el fondo de si misma, y recordé que había visto a esa mujer antes, fue en la gruta de la Virgen de Lourdes, había ido con mis padres hacía cinco años y había visto a esa extraña mujer sentada en un banco al frente la gruta, en ese momento pensé que era una gitana que andaban por el lugar.
   A mitad de la Misa le pregunté a la persona que estaba a mi lado si veía a la mujer en el altar junto al sacerdote, pero pareció no oírme —o no me escuchaba porque a mi no me salían las palabras -.
   Fue tal mi manifestación de nerviosismo que una señora sentada en el banco de atrás poniéndome la mano sobre el hombre me dijo que dejara de molestar.
   Desde ese día, cada vez que regreso de madrugada a casa solo, tengo el presentimiento de que alguien me acompaña, pienso que es ella, y no sé por cual gracia divina, no tengo miedo.
   Confieso que he tenido dos sueños recurrentes, en uno..."Veo desde lo alto, campos y campos sin vegetación, sólo tierra sin nutrientes, y las vacas desnutridas por causa de la hambruna; una anciana tendiéndome su esquelética mano, y sus ojos habitados por el desconsuelo..." Y en el otro sueño, veo un plato de comer vacío, donde cae incesantemente una gota, pero no alcanzo a descifrar -en el sueño- si es de sangre o de agua.
***
Hoy 2 de mayo, -varios meses pasaron de aquella noche-; me encuentro dibujando sobre la mesa de dibujo en mi dormitorio, la esposa de mi hermano fue internada esta mañana para dar a luz a su primer hijo.
De pronto tres golpes resuenan fuertemente en la puerta de calle, voy a atender y no hay nadie. Me vuelvo a sentar con al intención de seguir dibujando, al instante tres fuertes golpes. Voy a mirar y no hay nadie.
Luego dos. Abro la mirilla y no hay nadie.
Luego un solo golpe... Ya no me molesto, miro el reloj y son la seis en punto de la tarde, sé que mi sobrino ha nacido, también sé que es varón y lo llamarán Santiago La extraña me lo dijo, también la hora en que nacería y su nombre.
Sigo dibujando...
Los trazos emergen de mi carbonilla y la hoja se inunda de imágenes, una energía conocida pasa por mis dedos y me embarga la duda. ¿Quien dibuja, soy yo... o Ella?

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